Aislamiento Térmico inyectado y proyectado
Mediante el sistema de aislamiento térmico inyectado, ya sea con espuma aislante o celulosa ecológica, rellenamos las cámaras de aire de fachadas, falsos techos, bajo cubiertas o buhardillas, consiguiendo un alto grado de hermeticidad. Para ello, se realizan perforaciones distribuidas de forma estratégica, con una separación máxima de 100 cm, y la inyección se efectúa de manera progresiva desde la parte inferior hacia arriba.
Este sistema de aislamiento térmico evita las corrientes de aire en el interior de los cerramientos, reduciendo las pérdidas de temperatura y permitiendo un ahorro significativo en el consumo de calefacción en invierno y de refrigeración en verano, mejorando el confort interior durante todo el año.
En caso de incendio en una estructura que cuenta con materiales aislantes, la capa protectora de éstos, minimizará considerablemente el impacto del fuego en la resistencia de la estructura.


